Entrevistas

HV_ALT

Sara Baras

Cautiva con su mirada y sin pretenderlo, abrasa con la fuerza andaluza de sus movimientos.

Ella es nuestra gaditana más internacional, una mujer que ha conquistado los escenarios de Nueva York, Washintong o Boston

¿En qué escenario de todos por los que te has paseado te has llegado a sentir más cómoda? Yo creo que cada escenario tiene su cosilla. Hablamos siempre del duende o de la magia y eso es lo único que tú no puedes controlar; nunca sabes el momento en el que la noche, por lo que sea, reúne esa magia, aunque lo cierto es que el alma lo pones en todas las actuaciones. Cuando actuamos en Nueva York, en Washintong o en Boston sentí un fuerte orgullo al ver todo el teatro repleto. Aquí es muy diferente; en Sevilla fue bastante distinto ya que cuando estrenamos estaban los entendidos de flamenco y todo el bienal de flamenco de Sevilla. Pero a mí, a Sara Baras personalmente, no a la compañía ya que a cada uno le pone nervioso un sitio y normalmente es donde está su familia, a mí lo que más nerviosa me pone es Madrid.

¿Por qué? No sé. La primera vez que me presenté en Madrid, no digo que no era nada y que ahora sea mucho, no sentía tanta presión como hoy en día. Ahora, hay mucha responsabilidad porque la gente sabe quien soy y sabe cómo bailo; esto te hace sentir que no te puedes distraerte ni un instante. Sorprender es muy difícil y tienes que estar con tus cinco sentidos ahí puestos. Desde la primera vez que me presenté en Madrid me he dado cuenta que el cariño y la entrega con la que el público me acoge cada vez que salgo al escenario no es normal.

Acostumbrada a esta buena acogida...¿ no se echa de menos a veces alguna que otra crítica constructiva? Hay críticas de todo: malas, buenas...y todas, mientras sean interesantes, siempre te enseñan. Hasta de lo malo hay que sacar la parte buena y yo creo que hay críticas que te enseñan muchísimo y hay otras que directamente intentas no leerlas por segunda vez, con que las leas una vez ya está bien.

Cuando empezaste a darte a conocer te pusieron muchísimas zancadillas por ser la primera mujer que entraba en este difícil mundo ¿Qué opinas ahora de todo?¿Sigues sintiendo ahí la espada de Damocles? Siempre me preguntan si por ser mujer he tenido problemas, ya que está claro que el flamenco siempre ha sido machista, pero yo creo que soy una persona con mucha suerte ya que a mí me ha pasado lo contrario: la gente tenía ganas de mujeres muy flamencas y me han cogido con más ganas; no creo que me hayan puesto zancadillas por ser una mujer. Si es verdad que la primera vez que bailas con pantalones hay quien está de acuerdo y quien no; hay quien quiere verte con lunares y volantes y quien prefiere que salgas al escenario con una bata de cola y una peineta...hay de todo, pero en mi caso lo que más me enorgullece es pensar que el público está ahí, que aquí no hay ningún montaje ni ninguna mentira, sino el simple trabajo, lo que ve ahí todo el mundo a diario.

¿Serías capaz de morir por tus ideales? Yo creo que no porque en el último momento esa fuerza no la tendría y al final diría...mira, dejarme que he cambiado de opinión; tal vez sea porque yo pienso mucho en los míos: en mi madre, en mi padre, en mis hermanos. Me encantaría saber que sería capaz de hacerlo, pero en el último momento...

¿Cómo eres en casa?¿Se te van los pies mientras estás cocinando? Sí, yo creo que sí, pero no sólo encasa, te coja donde te coja, como se te ocurra un paso..te dan igual los vecinos de arriba, de abajo...es horrible, porque no veas el ruido que se hace. Antes cuando era más chica estaba todo el rato taconeando, pero ahora ya no.

Además de bailar...¿Qué es lo que más te gusta? Escuchar música.

¿Flamenco especialmente? No, música en general; aunque tengo que reconocer que el flamenco me encanta, hay muchos músicos de hoy en día que me apasionan, como por ejemplo Alex Ubago. Me gusta todo tipo de música, incluso la clásica, ya que mi abuelo era pianista y lo que más se escuchaba en mi casa era este tipo de melodías.

Viajando tanto como viajas...¿cómo te ves dentro de diez años? La verdad es que hace diez años no me veía como ahora. Lo que me está pasando es muchísimo más grande de lo que me esperaba y supongo que con diez años más, habré aprendido muchísimo más. El estar viajando constantemente te enseña mucho acerca de otras costumbres, de otras historias y además te ayuda a conocer a mucha gente; todo esto te ayuda a sacar de tu interior nuevas maneras de bailar. No paras de aprender nunca.

Hispavista mujer es el mejor lugar para buscar y encontrar toda la información sobre:

Viajes, dietas, horóscopo 2007, regalos , estar en forma , test de pareja, escapadas románticas, encontrar pareja, noticias del corazón, glamour

Suscríbete gratis al boletín de HispaVista Mujer. Email:

Soy y busco
en entre y

Compras



Buscar en Internet:
Hispavista