VIAJES

Pals: Tramontana de piedra y sal

Pals: Tramontana de piedra y sal

Evocaciones del arte más vanguardista; del Mediterráneo más auténtico; del litoral azulado más transparente o de la zona montañosa más sibarita. Me habían hablado de la zona y tenía que verla con mis propios ojos.

El Bajo Ampurdán

Este paraje catalán es un surtidero de poblados silenciosos y autóctonos que engalanan uno de los misterios geográficos del territorio español. Acercarse a uno de ellos, Pals, es como viajar al centro de un paraíso natural. Pals se esconde y muestra así la belleza catalana.

Salvaguardado por el parque natural de Aiguamolls, si eres amante de lo salvaje te sentirás absorbido por este terreno boscoso que contiene gran número de especies animales y vegetales, haciéndose único como enclave paisajístico y cultural.

Cultura y belleza en perfecta armonía

La cultura está íntimamente unida a la naturaleza en esta localidad porque su tipismo se basa en la perfecta armonización de ambas partes, proporcionando así un atractivo equilibrio para el visitante que no descarta la belleza aplicada a todo: a lo artificial o a lo natural. Pals es un pueblo medieval. Decir esto es decirlo todo, porque esta característica marca la estética de sus calles y plazas que se entrecruzan cabizbajas, sencillas y pequeñas, como si el tiempo no existiera o se hubiera detenido ante tan humilde y cautivadora estancia. O, al menos, así me lo parecía. 'Ca La Pruna' es su edificio más emblemático. Data de los siglos XV y XVI, y destaca su pórtico de estilo gótico. De tal insigne edificación, el caminante traza el camino sencillo que habita en lo rural. Empedrados sigilosos y pequeños puentes confluyen conformando un auténtico conjunto monumental. Pero lo que marca esta arquitectura como única, no es sólo su estilo medieval bien conservado, es la piedra utilizada para sus construcciones. Se trata de un material natural que, a pesar de su poca consistencia, presenta una gama de tonalidades que es difícil que no se hagan sugerentes al que las contempla. El recinto amurallado que atiende, a modo de abrazo, a la localidad, data de los siglos XII al XIV. Cuatro son las torres que aderezan el cinturón empedrado: la torre de Ramonet, la de Rom, la de Xinel y la de Hospital. Otra de las fortalezas de rigor de este pueblo de Girona es el castillo medieval de Pals, con su célebre torre de 'Las Horas' de construcción románica y erigido sobre una roca natural que lo eleva en grandiosidad y potencia arquitectónica.

Un pueblo que se levanta entre olas y murallas

Si esta figura de piedra que se dibuja entre el esplendor del más rico de los territorios ampurdaneños es de especial atractivo para los turistas, tengo que decir que lo que más atrae a los visitantes hasta este lugar es su ubicación natural. Me encontré con aire puro donde los haya y con la hospitalidad de unos habitantes abiertos a hacer de su espacio una casa para el retiro, el sosiego y el buen vivir. Porque en Pals se puede afirmar que los días que el turista pasa son de total acogida, olvidando por momentos que es tan sólo un lugar de paso. Si, además, unimos la naturaleza al deporte, Pals es un objetivo común para los aficionados a los deportes marítimos. Esta localidad, en la actualidad, el espacio de Girona por excelencia para navegar sobre las olas. La Tramontana hace su especial parada por este trocito de la costa catalana. Surfear también es otro de los atractivos que ofrece, ya que el viento que rachea es el propicio, proporcionando saltos impresionantes. De esa manera, jóvenes surfistas, aventureros y bohemios se entrecruzan con la misión de pasar unos días, a poder ser meses, más que agradables, en una localidad dedicada en su cotidianeidad a la industria de la construcción y que conforma un grosor humano de 1.676 habitantes.

Los alrededores de Pals

Visitar Pals trae consigo una prolongación del camino. No se puede uno alejar de Pals sin adentrarse en localidades colindantes como Figueras, Creus, Bagur, Lloret de Mar, Palamós... La llamada Costa Brava, donde acudían artistas para encontrar ese rayo de luz único que le diera motivos para pintar el más lúcido de los lienzos. La verdadera belleza de estas localidades es su rigor a la hora de ofrecer la armonía de las cosas. ¿Por qué puede vencer la estética a la oferta turística? En este caso no. La convivencia existente entre lugares para el ocio de todo tipo ha sabido acoplarse a una entidad paisajística que los catalanes han sabido catalogar como eterna. La verdad... me encantó. La huella de pueblos como los íberos, los griegos, los visigodos, los árabes o los cristianos han ido aportando su huella histórica. Esa que hoy en día es un valuarte no sólo para visitantes sino también para los mismos pobladores, conscientes de su tesoro.

Hispavista mujer es el mejor lugar para buscar y encontrar toda la información sobre:

Viajes, dietas, horóscopo 2007, regalos , estar en forma , test de pareja, escapadas románticas, encontrar pareja, noticias del corazón, glamour

Suscríbete gratis al boletín de HispaVista Mujer. Email:

Soy y busco
en entre y

Compras



Buscar en Internet:
Hispavista